A

RTICULO

CATA BIOLÓGICA

Autores:
L. M. ILZARBE
Médico estomatólogo Investigador asociado al Instituto AIMME, Parque Tecnológico. Paterna. Valencia

Diagnóstico intraoperatorio en implantología:
Método de CATA BIOLÓGICA


Resumen

Los implantes dentales son insertados en el hueso mediante distintos métodos estandarizados por cada firma comercial. Todos ellos tienen en común precisar perforación ósea previa.

Intervenimos con los mismos protocolos y herramientas, escrupulosos diagnósticos clínicos y radiológicos previos pero, sin embargo, y pese a todo, unos implantes se oseointegran y otros no.

Figura 1
Material método CATA BIOLÓGICA
1 consola y 2 termopar conectado a la misma  -  3 Vástago de titanio o CATA
A la derecha el termopar dentro de una cata colocada tras sencilla cirugía en los lugares anatómicos a diagnosticar para recibir implantes a los 10 días si las pruebas térmicas son correctas

La palpación térmica es un índice antiguo de salud/enfermedad. El termómetro es una simple arma diagnóstica extensísimamente empleada por los médicos de distintas especialidades para indicar la mayor o menor gravedad de un proceso patológico.

Los avances tecnológicos han permitido obtener termopares de calibre inferior al milímetro que facilitan el análisis térmico minucioso de áreas antes inalcanzables y cuya información in situ es muy importante para nuestra ciencia.
Es nuestro propósito aprovechar los progresos de la electrónica y utilizar la palpación térmica en implantología como método diagnóstico y pronóstico de fiabilidad ósea.

Figura 2
Izquierda: consola con termopar.
Derecha se aprecia con más detalle la sonda de fino 
calibre para inserción y toma de temperatura en la cata.

El procedimiento clínico de nuestra investigación está integrado en esencia por finos vástagos de titanio, perforados axialmente, que quedarán insertados en el hueso de modo temporal, y un termopar que se introducirá en profundidad por el vacío central del vástago para sucesivos análisis térmicos según protocolo establecido.
Los vástagos de titanio recibirán el nombre de "catas" y el procedimiento "cata biológica".

El método plantea por primera vez una sencilla precirugía diagnóstica con catas que serán sustituidas en 10 días por los implantes en aquellos alvéolos quirúrgicos que muestren salubridad tras los análisis térmicos pautados, rechazando los negativos.

Material método CATA BIOLÓGICA Partes: CATA

Figura 3
Vástago de titanio (CATA) : 16 mm de longitud por 2.7 de anchura. 
Fabricados en 10, 12, 14 y 16 mm
Centro: mostrando agujero axial hasta ápice para penetración de termosonda 
y agujeros transversos para administar fluidos terapéuticos
Derecha: cabeza hexagonal de una cata con rosca interna para recibir
 tornillo de cierre o cabezal protector entre sesiones. Por la cabeza penetra la termosonda

Las tasas de éxito de los estudios científicos universitarios multicéntricos distan, por encima, de ser las mismas que las tasas de éxito de la clínica diaria.

Los estudios universitarios son realizados mediante escrupulosa técnica quirúrgica y selección minuciosa de pacientes. Todas las acciones enfocadas a la obtención de alto porcentaje de éxito.
La clínica diaria, por su carácter eminentemente práctico, sufre inevitables taras de protocolos que hacen subir el índice de fracasos. La práctica diaria requiere por tanto mayores elementos de seguridad pronóstica para asegurar la oseointegración y el éxito final.

Nuestro método de cata biológica está enfocado al práctico clínico diario, que asume mayores riesgos y precisa por tanto mayor seguridad en el trabajo.

Palabras clave
Termopar, implante, cirugía implantológica, seguridad, éxito, cata biológica

Introducción
OBJETIVO

  • Alcanzar un diagnóstico biológico de certeza en oseointegración de modo que un implante insertado nunca falle por causa infecciosa.
  • Buscamos con el desarrollo de este método asegurar el éxito del 100% en implantología oral durante la primera fase.

Introducción
SITUACIÓN ACTUAL DE LA TÉCNICA QUIRÚRGICA. 
Crítica de la misma

Los implantes dentales son insertados en el hueso mediante distintos métodos estandarizados por cada firma comercial aunque todos ellos tienen en común precisar invariablemente una perforación ósea previa.

Figura 4
El termopar penetra en la cata recorriendo toda su longitud y suministrando datos térmicos que 
leeremos en la consola y anotaremos tras cada sesión. Los datos térmicos serán comparados 
con los datos testigos para establecer la conveniencia o no de la posterior inserción de un implante.
Mediante la temperatura sabremos cuál es el pronóstico de la zona ósea catada.

El periodo de latencia entre cirugía y prótesis ha sido modificado en los últimos años de modo sustancial, circunstancia científicamente llamativa y preocupante.
La escuela sueca impuso sistemáticamente un método de espera de 4 meses en mandíbula y 6 en maxilar, tiempo considerado posteriormente excesivo pese a haber sido establecido con rigor científico. ref. 1, 2, 3
Hoy día, en franca contraposición de conceptos científicos, se tiende a la carga inmediata tras apoyar la tesis en estudios de amplio rigor científico. Algún error metodológico debió haber en aquéllos. ref. 7
Nuestro juicio, sin embargo, es el equilibrio. ref. 4 Pensamos que las conductas extremas no deben ser contempladas, sospechamos de la fiabilidad de medios de investigación tanto de unos estudios como de otros, y nos inclinamos por el término medio en la espera. En este tiempo, biológicamente manipulable, practicaremos nuestra técnica de cata biológica.

Figura 5
Izquierda: Termopar en el interior de una cata, en boca.
Tomamos temperatura para diagnosticar el estado de curación, 
actividad o no infecciosa y, por tanto, capacidad de oseointegración
Derecha: Imagen donde se muestra cómo el termopar es insertado 
a través del agujero axial de la cata para tomar temperaturas.

Cuando el labrador siembra la tierra, unas semillas germinan y otras no. Las que germinan lo hacen porque han caído en tierra fértil. El labrador no se preocupa excesivamente por analizar si la tierra que recibe la semilla será fértil o no. Con lograr una tasa de germinación suficiente, se conforma. Su responsabilidad no es tanta como la del facultativo que trabaja con humanos.
En implantología humana sucede lo mismo que en agricultura pese a querer lograr una tasa elevada de éxito, lógicamente, ya que nuestra "tierra" es el ser humano: Perforamos con los mismos métodos y herramientas, escrupulosos diagnósticos clínicos y radiológicos previos pero sin embargo, y pese a todo, unos implantes se oseointegran y otros no.
Faltan pues datos diagnósticos prácticos, in situ, capaces de predecir lo que va a ocurrir ya que, pura lógica, ningún clínico por su propia voluntad e interés quisiera perder un implante, o varios.
Evidentemente, los implantes rechazados han caído en un hueso patológico no objetivado previamente. Implantamos, pues, sin control suficiente.
¿Merece mejor suerte el humano que la semilla?
Creemos que sí, obviamente.
¿Es posible desarrollar un sistema útil y práctico que permita analizar el hueso donde introduciremos el implante para constatar si es o no viable para la Oseointegración?
Investiguemos pues un método para diagnóstico biológico de modo que el implante "caiga" en terreno preparado donde ciertamente se produzca la oseointegración.
De esta manera un correcto diagnóstico nos llevará a un éxito terapéutico.

Concepto FUNDAMENTAL

  • El método de CATA BIOLÓGICA permite por primera vez un diagnóstico introperatorio exacto que nos conducirá a una terapéutica idónea:

implantar sólo donde obtengamos éxito

Las tasas de éxito de los estudios científicos universitarios multicéntricos distan, por encima, de ser las mismas que las tasas de éxito de la clínica diaria. ref. 1

Aquellos estudios son realizados mediante una escrupulosa técnica quirúrgica y una selección muy minuciosa de pacientes. Todas las acciones sumadas conducen a la obtención de altos porcentajes de éxitos.
La clínica diaria, por su carácter eminentemente práctico, sufre algunas taras insuperables de protocolos que hacen subir el índice de fracasos.
La práctica diaria requiere por tanto mayores elementos de seguridad pronóstica para asegurar la oseointegración que la práctica en ambientes de investigación y universitarios.

Objetivos de la investigación

Nuestro propósito
utilizar la palpación térmica en implantología como método diagnóstico y pronóstico de fiabilidad ósea

Ser capaces de diagnosticar el estado del proceso de un modo conveniente (termopares)
estableceremos política de antisépticos locales y generales cuando espías biológicos (termopares) indiquen

Figura 7

Nuestro método de cata biológica está enfocado al práctico clínico diario que asume riesgos y precisa mayor seguridad en el trabajo.

El implantólogo generalista que utilice este método dará mayor calidad a sus tratamientos y por tanto tendrá mayor éxito. Sus pacientes reconocerán su esfuerzo profesional.

Introducción
Antecedentes odontológicos
Existen dos antecedentes de métodos basados en la medición térmica en Odontología hasta la fecha:

  • TTO, Transductor de Temperatura Operativa. Es un aparato que investigamos y desarrollamos en 1995 en colaboración con científicos del Parque Tecnológico de Valencia el ingeniero Antonio Fernández López y quien escribe este artículo, Luis María Ilzarbe, médico estomatólogo.
    Se trataba del primer dispositivo hasta su aparición capaz de tomar la temperatura intraoperatoriamente en el momento mismo del fresado óseo en implantología. Un termopar de bajo calibre penetraba en el interior del conducto de irrigación interna de la fresa, bajando hasta los gavilanes de la misma lugar donde se da el corte y por tanto donde la temperatura se genera. Cualquier ascenso incontrolado, fuera de los parámetros de permisividad, remitía una señal de alerta a la consola que disparaba un zumbido agudo para detener el fresado y evitar la osteonecrosis térmica. ref. 10

  • El Perio Temp (Abiodent, Danvers, MA) es un aparato comercializado que valora los cambios de temperatura de papilas, bolsas y surcos periodontales. La consola indica verde para frío, rojo para calor y ámbar cuando la temperatura registrada está entre frío y caliente. La sonda de temperatura, parecida a una sonda periodontal clásica, se introduce en la bolsa, papila o surco para determinar si el área está más caliente de lo normal. ref. 17

Introducción
Estudio bibliográfico

Fedi PF J y Killoy WJ. (Universidad de Missouri, Escuela de Odontología), publicaron en 1993 un estudio donde midieron diferencias térmicas consistentes entre papilas sanas y papilas enfermas. Estas últimas, sin variación, presentaban ascensos térmicos significativos. ref. 6

Utilización de catas en caso de fracaso de un tratamiento de implantes convencional

  • Cuatro implantes colocados el mismo día. Uno de ellos falla y crea una fístula

Figura 8
Utilización de nuestro método en caso de un fracaso en cirugía implantológica convencional. 
Un implante ha fallado y estudiaremos y trataremos con cata el alvéolo antes de proceder 
a una reimplantación que de otro modo resultaría aventurada, ciega.

Rams TE, Roberts TW y Slots J. (Department of Periodontics, University of Pennsylvania, School of Dental Medicine, Philadelphia), realizan en 1993 una evaluación de la temperatura peri-implantaria sulcular donde no encuentran significativas diferencias entre temperaturas de dientes e implantes.
Las medidas fueron llevadas a cabo con el PerioTemp temperature probe (ABIO-DENT, Inc., Danvers, MA USA).
Concluyen que, similarmente a los dientes naturales, la temperatura del sulcus peri-implantario puede servir como diagnóstico válido para la evaluación del estado del implante. ref. 17

Nevins M. y Mellonig JT. (Terapia periodontal. Editorial Quintessence, s.l. Barcelona 2003) informan en su libro que la utilización del análisis de datos térmicos de áreas específicas y entre pacientes se ha explorado como test diagnóstico para detectar cambios inflamatorios asociados con la enfermedad periodontal. Diversos estudios han mostrado que temperaturas más altas están asociadas con inflamación.
Las valoraciones de temperatura predecían la pérdida de inserción clínica mejor que otros parámetros clínicos en áreas específicas en un estudio a corto plazo. Sin embargo, el alto porcentaje de áreas que no se deterioraron y la confusa correlación entre las profundidades de sondaje y las lecturas de temperatura sugieren que se requieren estudios a largo plazo para evaluar la utilidad de las valoraciones de temperatura como medio diagnóstico de predicción en periodoncia.
Con respecto a sujetos individuales los datos sugieren que las elevaciones de las temperaturas sulculares medias pueden ayudar a identificar individuos que están predispuestos a una pérdida de inserción adicional. ref. 15

Dinsdale CR, Rawlinson A, Walsh TF. (Departamento of Restorative Dentistry, School of Clinical Dentistry, Sheffield, England), en 1997 establecen una mayor temperatura de bolsas y patología periodontal entre fumadores comparando con no fumadores. ref. 5

Kung RT, Ochs B, Goodson JM. (Forsyth Dental Center, Danvers, MA.) en 1990 escriben sobre temperatura y diagnóstico periodontal. Para estos autores la elevación térmica, una característica típica de la inflamación, se aprecia en los sujetos enfermos periodontales respecto a los testigos periodontales sanos.
Fue observado un gradiente térmico entre las bolsas de dientes posteriores respecto a los incisivos. Diente por diente, el análisis señaló que los dientes enfermos muestran unas temperaturas más elevadas que sus equivalentes sanos. Los resultados de estos investigadores sugieren que la temperatura local es un efectivo signo diagnóstico de inflamación asociado a la enfermedad periodontal. ref. 11

Introducción
Consideraciones sobre teoría infecciosa
La teoría de la infección ha sido comparada a la táctica y estrategia militares, a la teoría de la guerra.

Creemos firmemente en ello y hemos hecho del estudio comparativo entre la interacción biológica de especies antagónicas por un lado y la ciencia militar por otro una de las bases de nuestro razonamiento operativo, teoría y práctica.

  • Hemos colocado la cata en posición, lugar del implante rechazado.
  • A su través tomaremos temperaturas y filtraremos antibióticos y antisépticos pautadamente. Observar fístula a mesial

Figura 9

Cuando un microorganismo patógeno ataca al organismo humano se produce una lucha biológica, un conflicto metabólico de intereses enfrentados que no es más que la interpretación bioquímica de una lucha por la supervivencia, o tú o yo, que alcanzará un punto álgido, traducido físicamente en definitiva en un pico térmico.

Hay batalla entre los microorganismos agresores y las defensas orgánicas. Y de la batalla emana calor.

Los microorganismos intentarán derribar las barreras orgánicas y penetrar por los puntos de mayor labilidad. Es así que unos individuos padecen un tipo de patología y otros, tipos distintos.

¿Cuál es la labor del terapeuta? Ayudar al organismo a luchar contra la patología. Esto es claro.
Ahora bien. El terapeuta dispone de múltiples armas para la lucha y debe saber manejarlas en tiempo y lugar. Adecuadamente. Y esto es una decisión fundamental.
Para ello está el diagnóstico. Un correcto diagnóstico llevará a una terapéutica excelente. Si el diagnóstico no es acertado confundiremos la terapéutica y los resultados, aun teniendo la intención de curar, pueden ser desastrosos y contraproducentes, de modo que buscando ayudar al organismo podamos finalmente actuar en contrario, favoreciendo los propósitos del atacante, favoreciendo la diseminación del proceso patológico.

Tomamos temperatura en el mismo momento de inserción de la cata: 40.9 ºC
  • Obsérvese la fístula

Figura 10
Hay inflamación activa en el lecho que ha expulsado el implante. Vamos a tratarlo a través de la cata para reconvertir el terreno a fértil y capaz de oseointegración antes de proceder a la reimplantación.

Supongamos que en una acción militar deseamos tomar una capital de provincia. ¿La capital estará fuertemente armada?. No lo sabemos, excepto si montamos un dispositivo de información. El espía nos dirá cuál es la situación de la defensa y en base a esta confidencia rechazaremos el ataque frontal y diseñaremos la táctica a seguir para triunfar en el asalto: cerco, asedio psicológico, corte suministros...
Una nueva información de nuestros espías confirmará el éxito de nuestras medidas, con lo que la ciudad caerá en nuestras manos en un ataque mínimo. Un paseo militar sin pérdida de vidas y garantía de éxito.

Introducción
Los espías biológicos

En nuestra ciencia, los espías son los medios diagnósticos.
Los medios diagnósticos deben ser precisos y, sobre todo, de una aplicación práctica rigurosa. Aquellos medios diagnósticos que aporten poca información a la hora de la cirugía, deben ser considerados falibles. Puros datos de suposición.

El establecimiento de la palpación térmica es un índice antiguo de enfermedad. Desde que somos pequeños el termómetro ha sido un arma diagnóstica extensísimamente empleada por los médicos para indicar la mayor o menor gravedad de un proceso patológico.

 

  • Izq. situación de inicio, derecha tras dos curas. Obsérvese la desaparición de la fístula en la foto derecha
  • Tras estabilización térmica reponemos implante (foto derecha)

Figura 11
Izquierda: colocada la cata procederemos a iniciar nuestro tratamiento.
En la derecha vemos la nueva situación tras sucesivas curas. 
De visu ha mejorado y los controles térmicos han sido excelentes.

Los avances tecnológicos han permitido obtener termopares de calibres inferiores al milímetro que facilitan el análisis térmico minucioso de áreas antes inalcanzables y cuya información in situ es muy importante para nuestra ciencia.
Es nuestro propósito aprovechar los progresos de la electrónica que tenemos a nuestro alcance y utilizar la palpación térmica en implantología como método diagnóstico y pronóstico de fiabilidad ósea.

Son necesarios unos conocimientos previos de física e ingeniería.

Introducción
CONCEPTO DE CATA en ingeniería

En la construcción de un edificio, previamente a la cimentación sobre la que se levantará, se realizan una serie de "catas" del terreno para estudiar la resistencia, dureza, consistencia de la masa y otros parámetros específicos, que permiten al ingeniero de suelos efectuar un diagnostico evaluador del grado de integración de los futuros cimientos en el conjunto de la masa del suelo.

 

Inserción 4 catas en paciente diabética

Figura 12
En una paciente diabética utilizamos nuestra técnica en primera intención. 
La paciente es de alto riesgo y el procedimiento debe ser seguro.
Arriba izq: una cata unida al transportador para ser insertada.
Arriba der: las cuatro catas en posición. 
Una de ellas dejada sin intruir para mostrar el vástago de titanio.
Abajo izq: radiografía de las cuatro catas en posición.
Abajo der: las cuatro catas analizadas a los 10 días, antes de ser sustituidas por implantes.
Las dos catas del tercer cuadrante sufrieron elevación térmica 
por lo que tratamos con ozono, gas y aceite, y antibioticoterapia.

El procedimiento utilizado consiste en clavar en distintos puntos del solar una serie de pilotes provistos de sondas detectoras de parámetros a medir, durante el tiempo que el especialista estime conveniente.
El ingeniero seguirá de este modo las variaciones de los valores analizados.
En el caso de registrar alguna anomalía, se procede a efectuar un tratamiento preventivo o correctivo a fin de asegurar la sólida integración de los cimientos en el suelo que posteriormente sustentará todo el peso del edificio.

Comparativamente, y con mayor motivo por tratarse en implantología oral de tejidos humanos en los que hay que buscar la garantía total a la hora de la carga protésica, es nuestra intención en cirugía implantológica realizar "catas óseas" como parte de un procedimiento clínico que permita estudiar el terreno óseo labrado en la primera fase quirúrgica para diagnosticar dónde habrá oseointegración o rechazo por causa de patología infecciosa.

Introducción
PAR TERMOELECTRICO

En 1826 Thomas Johann Seebeck, médico por Götingen, Alemania, nacido en Prusia Oriental, de ascendencia germánica, descubrió que era factible producir electricidad mediante un procedimiento puramente térmico haciendo uso de un circuito formado por dos filamentos de metales distintos soldados entre sí por un extremo.

El conjunto de los dos metales y la soldadura constituye un par termoeléctrico (termopar) de modo que si se calienta la soldadura de unión la electricidad generada es proporcional a la temperatura recibida. Esta energía eléctrica generada es del orden de milésimas de voltio.
El fenómeno físico descubierto por Seebeck no tiene aplicación para obtención de energía a gran escala con fines industriales pero sin embargo sí es útil en el campo de los sensores de temperatura, es decir, permite utilizar el par termoeléctrico como termómetro.

Inserción 4 catas en paciente diabética

Primera toma temperatura inmediata a la intervención

Figura 13
Ejemplo de toma térmica. En la foto de la derecha, la primera toma tras la inserción de las cuatro catas.

Su tamaño en nuestros días, y gracias a los avances tecnológicos, puede ser fabricado tan pequeño que permite aplicaciones impensables hace sólo unos años.
El termopar alcanza rápidamente el equilibrio térmico con el sustrato que se desea medir. Consecuentemente puede seguir y captar instantáneamente los cambios de temperatura del medio.

Actualmente las sondas construidas con este tipo de sensor están muy perfeccionadas, por lo que la ciencia garantiza que son termómetros de alta precisión, sensibilidad y fiabilidad.

Materiales y métodos

Equipamiento desarrollado: Sistemática de cata biológica

El procedimiento clínico de nuestra investigación está integrado en esencia por unos vástagos de titanio, perforados axial y transversalmente, que quedarán insertados en el hueso, y un termopar, que se introducirá desde el exterior hacia el cuerpo del vástago por su agujero axial, para sucesivos análisis térmicos según un protocolo establecido. Los vástagos de titanio recibirán el nombre genérico de catas y el procedimiento cata biológica.

Hemos fabricado un equipo de medida térmica derivado del primitivo TTO, transductor de temperatura operativa, desarrollado por nuestro grupo de investigación en 1995.

Es un sencillo aparataje con una consola de lectura que lee la temperatura proveniente de un termopar de calibre 0.7 mm. La consola es autónoma y está alimentada por una batería alcalina.

Las catas estándar se fabrican en titanio quirúrgico y longitudes de 10, 12, 14 y 16 mm. Diámetro fijo de 2.7 mm. para todas ellas.

Nuestro proyecto de investigación se basa en el sistema de implantes Klockner (Barcelona, España) y hemos utilizado su material y medidas. En ocasiones la casa Klockner ha colaborado desinteresadamente en el desarrollo del trabajo prestando material.

El método de catas biológicas, no obstante, es fácilmente adaptable a cualquier sistema de implantes dentales del mercado.

Así pues el método de cata biológica comprende:

1. una consola de medida y registro térmico,
2. un termopar conectado a la consola y
3. un juego de catas de titanio quirúrgico en número y longitud adaptado a cada caso particular.

Las catas de titanio por nosotros diseñadas para análisis óseo tienen un agujero axial que recorre internamente todo su eje por donde se puede introducir una sonda térmica con un sensor termopar de muy fino grosor (0.7 mm de diámetro) capaz de apreciar con fidelidad décimas de grado de temperatura, suficiente para descubrir anomalías térmicas derivadas de patologías biológicas en el alvéolo labrado en la fase quirúrgica.

Materiales y métodos

DISEÑO DE EXPERIMENTOS
Razonamiento de la experimentación

Partamos de un ejemplo: Implantamos cuatro tornillos en una mandíbula.
La técnica, el cirujano y las condiciones de inserción han sido las mismas para todos ellos.
Nos encontramos sin embargo que tres de ellos se oseointegran y uno falla.
Se establece una infección en unos de los alvéolos, no sabemos el cómo ni el por qué, y un implante es rechazado.
Unos implantes se oseointegran y otros no.

El fracaso de la oseointegración se produce acompañado de los signos inflamatorios clásicos: dolor, tumor, calor y rubor.

A los 10 días: inserción implantes 
Todas las catas fueron térmicamente estables


2. Retirando una cata


1. Antes de la intervención: 4 catas


3. final intervención: 4 implantes

Figura 14
En la foto 3 hemos retirado las catas y sustituidas por implantes de la misma longitud.
Las catas se mostraron térmicamente estables en la fecha de la última muestra térmica.

De todos los signos de inflamación el más fácilmente objetivable es la temperatura. ref. 8, 9, 11, 12, 14
Nuestro método diagnosticará la salubridad o no, y por tanto la capacidad de Oseointegración, de la perforación o neoalvéolo mediante sonda térmica y registro de temperaturas en días sucesivos.

Pretendemos controlar los signos inflamatorios anterior a la inserción del implante y posterior a la osteotomía de modo que haya una distancia en el tiempo suficiente entre primera fase quirúrgica e inserción de implante.

Desdoblamos para ello la fase quirúrgica en dos:

  • una primera donde realizamos una cirugía muy sencilla con fresa lanceolada y fresa de 2.7 mm para insertar finalmente una cata a la profundidad proyectada. Mediremos temperatura en el acto y cada tres días. En ese tiempo el neoalvéolo permanecerá en hibernación.

  • En la segunda fase, a los 10 días. retiramos catas y colocamos implantes únicamente en los lechos de pronóstico térmico favorable.

La cata, nos va a servir doblemente como:

1.- Elemento de cura alveolar: establecimiento de una política terapéutica de preparación del lecho receptor mediante antisépticos.
2.- Elemento de diagnóstico biológico: temperatura.

Durante el tiempo de experimentación alimentaremos la cata de titanio con sustancias antisépticas, y pautadamente tomaremos la temperatura de la herida alveolar con la sonda térmica para analizar signos de salud o infección.

Al cabo de ciertos días (no superior a 10) insertaremos implantes únicamente en aquéllos alvéolos que hayan dado signos de salud rechazando los lechos patológicos.
Estos lechos patológicos continuarán en cura hasta la remisión de la sintomatología. En el momento que evidenciemos una situación idónea, "cultivaremos" el implante. Si observamos una evolución tórpida constante pese a nuestros cuidados, rechazaremos la implantación en ése lugar.
Con ello garantizamos la oseointegración de todos los implantes con una medida tan sencilla como eficaz: desechar los lechos con catas negativas.

Los estudios biológicos ref. 4, 18, 19, 20 definen 4 fases bien diferenciadas tras la herida ósea:

1. Fase inflamatoria o Fase de Coágulo                       inicio 3º día.
2. Fase de proliferación y diferenciación celular            inicio 3º día y final 14 día.
3. Fase de Formación Ósea - osteoide                         2ª a 6ª semana.
4. Fase de Modelado y Remodelado - laminar              6ª a 18ª semana.

Entre el depósito de la sustancia osteoide e inicio de la mineralización hay un tiempo de demora de 10 a 20 días. Posteriormente la mineralización va sustituyendo el tejido osteoide hasta obtener un hueso lamelar completo. En este tiempo planteamos la introducción del método de cata biológica para probar el hueso, de modo que no interfiramos en el desarrollo del proceso biológico.

Materiales y métodos
Aplicaciones del método en Implantología

El método de cata biológica que proponemos podrá ser usado mediante tres técnicas o modos diferenciados:

1. En primera intención, siempre: plantearemos cualquier cirugía implantológica partiendo de las catas biológicas.
2. En segunda intención: ante un fracaso de un implante insertado con técnica convencional, reiniciaremos el proceso con cata biológica.
3. En primera intención, sólo casos particulares: Será la metódica del generalista en implantes que decida tener la técnica de catas como segundo protocolo excepto en aquellos casos particulares de pacientes de riesgo clínico marcado por padecer enfermedades que indiquen la toma de precauciones (diabéticos, inmunodeprimidos, ancianos, etc.)

Materiales y métodos
Aplicaciones del método en otras áreas odontológicas

  • Hemos probado con éxito importante la técnica en Endodoncia.
    Todos tenemos experiencia en periodontitis insufribles tras la obturación endodóncica, en teoría exitosa, de una pieza dentaria.
    Una obturación radicular, aun bien controlada radiográficamente, con todos los pasos correctos académicamente y ápice sellado a ras, puede acabar en un fuerte dolor a las pocas horas.
    Hemos logrado un palpador termopar de un calibre muy estrecho, 0.5 mm., y maleable para llegar a conductos curvos, que nos permite analizar térmicamente las cavidades pulpares de la mayoría de dientes.
    Únicamente obturamos una pieza cuando los análisis sucesivos nos muestran una estabilidad térmica idónea como signo de ausencia de actividad infecciosa.
    Palpar un cemento radicular que aunque seco tenga una temperatura superior, es una manifestación cierta de actividad infecciosa y por tanto de producción de gases que deben evacuarse coronalmente. Obturar un conducto de este modo, es un grave error y garantía de escape apical de gases con la consiguiente pericoronaritis y dolor agudo.

  • Llevamos tiempo así mismo probando y utilizando la técnica en Periodoncia.
    Analizamos la temperatura de las papilas a tratar. Si hay elevación térmica significativa indicamos actuación con antisépticos locales, en ocasiones generales, y aplicación tópica de varias sesiones de ozonoterapia. Al lograr la estabilidad térmica tendremos la indicación de atenuación de virulencia de los gérmenes y procederemos al tratamiento con curetas.

  • Cirugía Oral
    Es muy interesante analizar la actividad térmica de procesos tales como pericoronaritis de cordales o procesos en suelo de boca.
    En estas zonas anatómicas nos encontramos cerca de áreas comprometidas.
    Nunca antes hemos sido conscientes de la favorable evolución de las cirugías gracias al empleo del diagnóstico térmico. Los procesos tórpidos postquirúrgicos se han visto disminuidos drásticamente en nuestra experiencia clínica.

Materiales y métodos
Tipos de vástagos de titanio para catas

Los vástagos para catas serán de distinto grosor y longitud dependiendo de la subtécnica a emplear (primera o segunda intención) y del tipo de implantes.
Establecemos de modo estándar para catas de primera intención, vástagos de titanio de 2.7 de ancho por 10, 12, 14 ó 16 mm. de longitud.
Los vástagos para catas tienen el diámetro ligeramente superior a la fresa de la casa Klockner de experimentación de 2.7 mm. que ha colaborado con nuestro grupo.
En casos de técnica secundaria, por rechazo, los vástagos serán de mayor anchura, la propia del implante que reemplazan. Los implantes repuestos tendrán necesariamente una anchura mayor que los fracasados.

Materiales y métodos
Manejo práctico del equipo de Cata Biológica

Instrucciones generales manejo del equipo consola - termosonda

  • Conectar termosonda en consola encarando correctamente las patas de la clavija en las ranuras de la consola.

  • Presionar tecla "ON/OFF" (si aparecen las letras "OL" en pantalla significa que la sonda no está conectada a la consola).

  • Preparar un vaso con agua caliente, que no llegue a hervir.

  • Presionar tecla "ºC/ºF" para que marque en grados Fahrenheit.

  • Presionar tecla de decimales "0.1º".

Para toma de la temperatura en la cata

Instrucción general: Las lecturas térmicas se estabilizan y son más rápidas midiendo desde caliente a frío por lo que introduciremos el termopar en agua caliente anterior a cada medida. Es una medida de conveniencia pero no excluyente.

Pasos para una sesión clínica:

  • Retirar el tornillo protector de la cabeza de la cata.

  • introducir el termopar en agua caliente.

  • Introducir el termopar en la cata, agujero central, a la profundidad correspondiente, esperar unos segundos a estabilización de temperatura y anotar valor.

  • Introducir el termopar en agua caliente, de nuevo.

  • Tomar temperatura testigo: Colocar termosonda en zona testigo. Anotar valor.

  • De nuevo agua caliente.

  • Seguir sucesivamente las lecturas dependiendo del número de catas usadas anotando cada valor.

  • Recolocar los tornillos de cierre de cabezas.

Materiales y métodos
Caso clínico 1: técnica de primera intención

Caso de paciente en estado normal de salud resuelto con catas en primera intención.

Insertamos 4 catas mandibulares, dos en tercer cuadrante y dos en cuarto cuadrante, en una paciente de 53 años con buen estado de salud.

En el acto quirúrgico inmediato a la inserción de catas tomamos temperaturas.
A los dos días, en una nueva toma, los dos alvéolos del tercer cuadrante mostraron un ascenso térmico de dos grados Fahrenheit respecto a los dos del cuarto cuadrante que permanecían estables.

Procedimos a curar con ozono y antisépticos en tercer cuadrante. En la siguiente toma térmica, a los tres días, la temperatura se igualó con los otros dos alvéolos.
La interposición del método de cata biológica en lugar de la colocación directa de los implantes del modo clásico posibilitó detectar patología y curar los alvéolos.
De lo contrario, seguro hubiéramos tenido una evolución tórpida de la herida en las dos perforaciones del tercer cuadrante, con triunfo de la infección y fracaso de los implantes.

Materiales y métodos
Caso clínico 2: técnica de segunda intención

Mostramos un caso resuelto del segundo supuesto: fracaso de un implante insertado con técnica convencional y reinsertado mediante cata biológica previa.

Paciente de 49 años que se presentó en nuestro consultorio con una avanzada enfermedad periodontal mandibular.
Edéntulo superior.
Practicamos exodoncia de todas las piezas remanentes, dos caninos, dos incisivos, un premolar y un molar, con reposición de prótesis completa inferior convencional.
A los tres meses insertamos 4 implantes Klockner de los cuales uno fracasó a las tres semanas.
En la revisión se apreció dolor, inflamación en la zona, fístula y movilidad del implante.
Extrajimos el implante procediendo a la legra de la herida y primera toma de temperaturas: en superficie y profundidad: 38 grados y 40 grados respectivamente.
(Nuestra experiencia clínica nos indica que se debe tomar la temperatura desde calor a frío para que se estabilice antes la lectura. Para ello dispondremos siempre de agua estéril a temperatura de 70 grados, aproximadamente, donde introduciremos la sonda térmica inmediatamente antes de cualquier lectura en clínica.)
Las lecturas térmicas deben ser leídas de modo diferencial, comparativamente. El valor térmico en sí mismo es menos indicativo de patología que el valor térmico diferencial entre zonas sanas y zonas de análisis. Asimismo será contemplado el obligado ascenso térmico de los tejidos en estado de cicatrización fisiológica. El análisis se establece de modo diferencial entre zonas testigo y zonas de análisis y comparativo entre éstas, de modo que contemplemos una uniformidad en los ascensos térmicos. La patología será indicada por los alveolos quirúrgicos que se vayan de la media.

Insertada la cesta de cata tomamos temperaturas de nuevo y procedimos a realizar una primera cura con tetraciclinas y gas de ozono.
Paralelamente la temperatura de un alveolo sano cercano fue analizada: 36 grados.
A los tres día nueva muestra de temperaturas y cura.

A los 6 días: muestra de temperatura y cura.

A los 10 días: Restablecida la normalidad térmica indicativa de ausencia de infección, afirmamos la capacidad oseointegradora del alveolo curado y procedimos a la reimplantación.

Cuatro meses después el implante está en carga activa como los tres restantes.
Consideramos el éxito clínico a partir de los seis meses de evolución favorable.

Materiales y métodos
Caso clínico 3: situaciones especiales

Caso de paciente inmunodeprimido, transplante hepático en 2001 por cirrosis alcohólica, resuelto con catas en primera intención.

Colocamos dos catas mandibulares en posición 33 y 43.

DISCUSIÓN

La infección no consiste por sí en que haya una presencia de un determinado germen patógeno en el seno de un organismo superior. Es condición necesaria pero no determinante.
Un ejemplo: Las leproserías están atendidas desde tiempo por órdenes religiosas. Las religiosas trabajan toda la vida tratando enfermos, en contacto ambiental permanente con el bacilo de la lepra (Mycobacterium leprae) y no se contagian. Y existe el caso contrario, una persona que un día visita una leprosería y sale leprosa por una sola primoinfección.

La enfermedad se origina por el desequilibrio agresor/agredido, cuando vence el microorganismo a las defensas orgánicas. No es cuestión de un simple contacto.

Tengamos en cuenta que todo nuestro soma está invadido por gérmenes, no hay infección y estamos vivos: Cavidades nasales, faringe, garganta, tubo digestivo, pulmones, etc.
El estado de equilibrio hace que mantengamos una relación estable con el resto de seres vivos. Nuestra vida se desarrolla en una continua interrelación con el resto de seres biológicos. Nadie está aislado en una burbuja.

Indudablemente, al realizar una herida quirúrgica abrimos un camino expedito a los gérmenes. En esas zonas heridas artificialmente no existen defensas naturales de primera intención. Las cavidades naturales de un organismo están fuertemente defendidas por las cadenas ganglionares. El organismo sabe que por ahí pueden entrar gérmenes patógenos y pone el remedio.
La falta de defensas naturales en la herida ósea implantológica es la razón por la que el acto quirúrgico debe ser aséptico en su totalidad.
No obstante, gracias al método de catas estudiamos qué heridas son abiertas en terreno fértil, terreno que admitirá la implantación ulterior, y qué heridas son vencidas por los gérmenes, donde no deberemos implantar.
Las catas permiten analizar, por primera vez, el terreno óseo a implantar y permiten, también por primera vez, reconvertir un alvéolo estéril en fértil gracias a la posibilidad de "abonar" la herida tórpida con antisépticos y antibióticos localmente.

Una vez controlada la correcta evolución de las heridas óseas procederemos a retirar las catas, reintervenir y colocar los implantes de modo definitivo.
Debemos observar que no se trata de dos actos quirúrgicos completos. La colocación de las catas es un simple acto que requiere únicamente dos fresas y que avanza la inserción definitiva de los implantes, de modo que el segundo acto quirúrgico es un complemento al primero al tener ya iniciado el proceso con diagnóstico, situación y perforado inicial.

La ventaja del método de catas es que nos asegura un terreno óptimo para la inserción del implante definitivo. Es un terreno que "se ha dejado herir" evolucionando favorablemente.
Tengamos en cuenta que el fresado de expansión de la segunda fase va incidir sobre un hueso que ha mostrado "querer" un implante, que ha resultado "dulce" ante la agresión quirúrgica. Los alvéolos que resulten tórpidos se rechazan en la primera fase, si no obedecen al tratamiento.

O sea, vamos a perforar de nuevo sobre un terreno que ha mostrado su fortaleza biológica, la capacidad para responder al ataque de los gérmenes.
Del procedimiento de catas previo hemos diagnosticado y encontrado una buena área implantable, un área que ha demostrado capacidad de admitir la cirugía sin conflictos y que garantiza el terreno.
Esto no lo podemos saber si implantamos a ciegas. El fracaso es mucho menos probable gracias al diagnóstico que las catas permiten.

El fin último del desarrollo de investigación es fabricar un implante odontológico que contenga unas microporosidades laterales, parecido a la cata, con un agujero fino pasante axialmente, de modo que podamos tomar temperaturas y filtrar antisépticos. La estructura no perdería fortaleza y hablaríamos de un nuevo tipo de implante: Un implante biológicamente sensible en el que tendríamos la posibilidad de tomar temperaturas diagnósticas una vez cargado con la prótesis definitiva.
La mayoría de los implantes existentes en el mercado pueden incorporar esta tecnología. Se trata de una modificación simple en el maquinado de fábrica.

CONCLUSIONES

  • Analizamos el acto quirúrgico implantológico normalizado que nos parece mejorable. Las constantes diferencias en la técnica de unos años a otros hace sospechar de la solidez científica de las normas generales, quirúrgicas y protésicas.

  • Las lecturas térmicas son un signo diagnóstico de fiabilidad biológica o patología.

  • Mediante esta experimentación pretendemos un diagnóstico biológico de evolución de la herida quirúrgica que nos permita conocer con certeza qué osteotomías son buenas y cuáles producirán rechazo del implante y fracaso de la oseointegración.

  • Realizamos una cata biológica curativa y pronóstica de cada osteotomía.

  • Gracias a este método evitaremos el temido rechazo ya que los alvéolos que hayan dado signos inflamatorios patológicos no serán implantados. Se diferirá la implantación y continuaremos con las curas hasta lograr un lecho idóneo, rechazando en última instancia lechos tórpidos resistentes al tratamiento.

  • Un correcto diagnóstico térmico nos llevará a un éxito terapéutico. Evitaremos entrar a ciegas en la cirugía implantológica.

  • El implantólogo que trabaje con catas biológicas dará mayor calidad científica a sus tratamientos y por tanto tendrá mayor éxito profesional. Sus pacientes reconocerán su esfuerzo facultativo.

  • La firma comercial que propugne este método se distinguirá sobre las demás y prestigiará su imagen ante los profesionales odontólogos por su calidad científica lo que redundará en un superior resultado económico.

  • El método de medida térmica con termopares muestra una posibilidad amplia de uso práctico exitoso en otras especialidades odontológicas.

  • Pretendemos en este estudio una presentación preliminar del sistema y una muestra real de varios casos prácticos resueltos.

  • Estudios multicéntricos han sido iniciados en orden a establecer una metodología estandarizada para uso clínico generalizado.

  • La técnica de cata biológica significa una interposición diagnóstica esperanzadora en la cirugía implantológica normalizada que aporta seguridad a paciente e implantólogo.

  • El termopar de nuestro método de cata biológica tiene la posibilidad añadida de ser introducido en el interior de las fresas de irrigación interna para captar la temperatura intraoperatoria durante el fresado en implantología, tal como hacía su antecesor el Transductor de Temperatura Operativa (TTO, Seventeeth sl).

  • Presentamos en este estudio las consideraciones iniciales de investigación junto a unos casos clínico piloto de éxito. La investigación deberá proseguir a fin de establecer un protocolo genérico.

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miércoles 17 de marzo de 2004