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RTICULO | |
Autores: Luis
Maria ILZARBE,hijo Francisco
Javier
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El
Camino de Santiago se ha convertido en un fenómeno social de
extraordinaria magnitud que trasciende fronteras y culturas. Su reconocimiento
como Primer Itinerario Cultural Europeo en 1987 y su declaración
como Patrimonio de la Humanidad en 1994, no deja lugar a dudas sobre
la importancia de este Camino. Desde hace muchos años hemos seguido con interés las vicisitudes de esta ruta milenaria. El Camino es una especie de injerto histórico en la vida moderna que conserva tradiciones exquisitas, absorbe y envuelve a quienes lo recorren en un misterioso ambiente que mezcla lo cultural con lo religioso, lo costumbrista y mucho más. El Camino marca y deja un recuerdo en la persona que lo recorre que hace que uno vuelva a su trabajo, a su ciudad de origen, y cada poco gire la cabeza y oriente sus pensamientos hacia el noroeste, en dirección al mítico Finisterre, con mezcla de asombro e interrogación. Lo dice todo aquél que lo ha experimentado. He
concluido, por mi formación médica, si la razón
última sea el caminar a pie. Caminar a pie significa practicar
el desplazamiento fisiológico natural del ser humano. Todo lo
que sea sacar el organismo de la velocidad máxima de sus pies
es alejar los sentidos de los límites de su capacidad biológica
y perder por tanto continuadamente estímulos. |
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Introducción: El
Camino de Santiago se ha convertido en un fenómeno social de
extraordinaria magnitud que trasciende fronteras y culturas. Su reconocimiento
como Primer Itinerario Cultural Europeo en 1987 y su declaración
como Patrimonio de la Humanidad en 1994, no deja lugar a dudas sobre
la importancia de este Camino. Figura 1.- Imagen de Santiago Peregrino que preside el Altar Mayor de la Catedral de Compostela. Tras ella los peregrinos van pasando para cumplir con uno de los rituales finales de la peregrinación: el abrazo al Apóstol.
Razones de nuestro desarrollo de ingeniería Soy
antiguo peregrino del Camino de Santiago. Hice la ruta completa en el
verano del año 76 iniciando la peregrinación en el seno
de un pequeño grupo desde Zaragoza con el propósito de
investigar la calzada romana, vía imperial que unió en
su tiempo Caesaraugusta (Zaragoza) con la Gallaecia romana (la actual
Comunidad Gallega), provincia del Imperio que por su importancia llegó
a ser independiente y a donde las legiones acudían entre otras
cuestiones atraídas por su gran riqueza mineral. Desde
mi juventud, cuando recorrí a pie los 1000 kmts. que separan
Zaragoza de Santiago, he seguido con interés las vicisitudes
de esta ruta milenaria. El Camino es una especie de injerto histórico
en la vida moderna que conserva tradiciones exquisitas, absorbe y envuelve
a quienes lo recorren en un misterioso ambiente que mezcla lo cultural
con lo religioso, lo costumbrista y mucho más, haciendo que los
peregrinos adquieran una solidaridad humana venida de los tiempos históricos,
y los lleve casi en andas por la ruta hacia Santiago milagrosamente
ajenos al tremendo individualismo moderno, vicio social a erradicar.
El Camino marca y deja un recuerdo en la persona que lo recorre que
hace que uno vuelva a su trabajo, a su ciudad de origen, y cada poco
gire la cabeza y oriente sus pensamientos hacia el noroeste, en dirección
al mítico Finisterre, con mezcla de asombro e interrogación.
Lo dice todo aquél que lo ha experimentado. Razonamiento fisiológico sobre la llamada del Camino He
concluido, por mi formación médica, si parte de esta razón
sea el caminar a pie. Y puede que sí. Y esto porque continuadamente
me llama la atención las sensaciones que experimento cuando recorro
en mi ciudad andando tramos por donde en el 99% de las ocasiones paso
sobre ruedas (moto o coche): es manifiesto que a pie te parece que la
calle sea otra, te das cuenta de múltiples detalles, vistas,
ruidos y olores, que con el paso a velocidad pierdes, no alcanzas. La peregrina del Alto del Perdón El
pasado año, agosto de 2004, como acostumbro en los últimos
años nada más pillar las ansiadas vacaciones, me inscribí
para la asistencia a un curso de verano en la Universidad Internacional
Menéndez y Pelayo de Santander (si eres mi amigo y me estás
leyendo… apúntate a cualquier de estos cursos siempre que
puedas: Residencia por cuatro chavos en un Palacio Real -La Magdalena-,
ambiente cultural extraordinario, visitas diarias a Santander y provincia,
gastronomía de lujo, temperatura exquisita… el Paraíso…).
Un peso lógico pero en mochila convencional acaba cansando No
obstante el caso particular de esta peregrina, es de destacar que cualquier
peso, por acoplado a la persona, digamos 7 ú 8 kgrs. de mochila,
es una carga significativa que cuesta transportar cuando hablamos de
un marchador tipo que haya recorrido unos cuantos kilómetros
y que tenga por recorrer unos cuantos más hasta el final de la
etapa. Y al día siguiente, más de lo mismo. La situación
empeora si la orografía es complicada, firme irregular con subidas
y bajadas. Se
me ocurrió por todo ello, estudiar un dispositivo para facilitar
el traslado de mochilas pesadas y así conseguir una peregrinación
más confortable en lo posible, especialmente para aquellas personas
que como yo ya no tenemos unas capacidades físicas juveniles
y al contrario comenzamos, fruto de nuestros años, a padecer
goteras corporales varias en forma de molestias articulares, lumbalgias,
dorsalgias, etc. Figura
9.- En la Vía Aquitana, entre Carrión de los Condes y
Calzadilla de la Cueza. El Dr. Ilzarbe portando las dos mochilas. Nacho
va de vacío. Gran ventaja del porteador. Recuerdo
social e histórico del Camino de Santiago Los primeros caminos La fama del Apóstol se extiende por toda Europa y empiezan a acudir devotos de todo el continente que utilizan antiguas vías romanas y comerciales cercanas a la costa del Cantábrico, protegidas por las montañas de las incursiones árabes. Hay quien mantiene que ya antes de que se descubriera la tumba del Apóstol, existía una peregrinación ancestral de carácter pagano hasta los confines del mundo conocido, al Finis Terrae, allá donde el sol se hundía en el mar. Según estos estudiosos, la Iglesia se habría limitado a cristianizar un camino de iniciación que existía desde tiempos inmemoriales. A la vez que aumentaba el número de peregrinos, se construían nuevos hospitales, albergues, iglesias y ciudades. Los reyes de Navarra, Asturias y León contribuyeron a promocionar la ruta construyendo puentes y nuevos caminos. El propio Almanzor quedó sorprendido por el culto dadl a Santiago. Cuando arrasó la ciudad en el año 997 se llevó las campanas pero respetó el sepulcro del santo, un gesto político hábil pues era sabedor del gran arraigo del santo sobre los sometidos. Al comenzar el nuevo milenio para ayudar a repoblar los terrenos reconquistados, la ruta de la costa pierde adeptos. Se aprovechan entonces las calzadas romanas que vienen desde Francia y atraviesan los Pirineos para dirigirse hacia el oeste, hacia las ricas minas de oro de las Médulas. Estaba forjándose el Camino por excelencia, el Camino Francés. Figura 2.- Típico poyo o mojón de orientación presente a todo lo largo del Camino gracias a la gestión de asociaciones y autoridades locales, que auxilia a los peregrinos durante el Camino. Figura 3.- Vieira y bordón. Típicos artículos del peregrino hacia Santiago. La vieira para beber agua de las fuentes. El bordón para apoyo en el caminar y defensa contra animales.
Tras
el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago en la actual
Compostela a principios del siglo IX, el lugar se transforma en destino
de peregrinación para millones de europeos. Los nobles y reyes
de los pequeños reinos cristianos de la península Ibérica
favorecieron el desarrollo de la ruta de peregrinación, que se
convirtió en el cordón umbilical con el resto de la Europa
cristiana. La marea de peregrinos era tal, que algunos años superaban
en número a la población de las principales ciudades del
Camino.
Figura 8.- En la Vía Aquitana, entre Carrión de los Condes y Calzadilla de la Cueza. Nacho Ilzarbe descansando. La llanura castellana puede ser una trampa para el peregrino. Espacio bellísimo pero si falta agua y aprieta el calor… En esta etapa pisamos 12 kmts., prácticamente sin interrupción, de calzada romana muy bien conservada. La
eclosión moderna del Camino. Paulo Coelho En el ámbito internacional, y entre los escritores civiles, cabría hacer una comparación entre lo que propagandísticamente significaron los escritos del nobel estadounidense Ernest Hemingway para las fiestas de San Fermín con lo que ha significado el brasileño Paulo Coelho respecto al Camino de Santiago. Y es que fue la novela de este autor titulada EL PEREGRINO DE COMPOSTELA: DIARIO DE UN MAGO el vehículo bibliográfico que ha dado a conocer el Camino en la época moderna todavía más en el mundo. En 1986, Paulo Coelho emprendió el peregrinaje a Santiago de Compostela y posteriormente escribió este reconocido libro. "En aquella época -dice el autor-, mi búsqueda espiritual estaba relacionada con la idea de que existían secretos, caminos misteriosos y gente capaz de comprender y controlar las cosas que permanecen ocultas a la mayoría de los mortales. Creía que lo que es difícil y complicado lleva siempre a la comprensión del misterio de la vida." A lo largo de este viaje verdaderamente iniciático, las etapas del cual se encuentran relatadas en el libro, el hombre experimenta una transformación: se convence de que "lo extraordinario se encuentra en el camino de las personas comunes". Como escritor, Coelho se consagra al plasmar, en un estilo llano y fluido, la riqueza de nuestra realidad interior con la intención de compartir su experiencia con todos los que lo leen. El Peregrino de Compostela (Diario de un mago) ocupa un lugar privilegiado en la obra de Paulo Coelho, por la completa exposición que hace de su filosofía humanista y de la profundidad de su búsqueda. Estadística
de peregrinos que han recogido la Compostela. Fuente: Archicofradía
del Camino de Santiago. Arzobispado de Santiago de Compostela
¿Qué
es un peregrino?
Figura 4.- Dibujo ideal de un antiguo peregrino equipado con los artículos clásicos de la andadura: bordón para ayudarse en la marcha y defenderse de los animales; calabaza para vino o agua; macuto con provisiones para la jornada; esclavina para la lluvia; sombrero para el sol; vieira para beber agua de las fuentes.
Ultreia fue y sigue siendo el saludo entre los peregrinos y una forma de dar ánimos. Viene del latín, y consta de dos palabras juntas: ultra y eia. Ultra significa más, y eia allá. Esta palabra procede del Codex Calixtinus, de una canción en latín del siglo XII. Una de las frases de la canción reza: E Ultreia, e suseia, deus adjuvanos. Otros aseguran que antes se decía ultreia, suseia, Santiago para infundir energía: «ánimo, que más allá, más arriba está Santiago».
Pese
a haber sido reconocida como la primera ruta turística de Europa
un aforismo del Camino resume y marca perfectamente las diferencias
entre Camino y turismo cuando sentencia acertadamente cómo debe
comportarse el peregrino: «El turista exige, el peregrino agradece».
Y ese es el espíritu del Camino. Figura 14.- En Samos, con el majestuoso monasterio al fondo. En este lugar un grupo de australianas elogiaron nuestro desarrollo. El porteador llamó mucho la atención durante la marcha. Si no nos hicieron más de 100 fotos, no nos hicieron ninguna…
El Papa Calixto II promovió la edición de una guía para los peregrinos. Así surgió el Codex Calixtinus, publicado en el año 1139 y atribuido al presbítero francés Aymeric Picaud, peregrino del Camino, clérigo y viajero. En sus cinco libros se recogen cantos, alabanzas y milagros, la historia del enterramiento del apóstol Santiago, la crónica de las incursiones de Carlomagno en la península y la descripción de los caminos que llegaban a Santiago. En el quinto libro del Codex, conocido como Liber Sancti Jacobi, se describen las etapas, se mencionan los pueblos, las hospederías y también los peligros que aguardan al peregrino. El arte en el Camino: Santiago de Compostela. Catedral Como
es natural, una ruta milenaria como el Camino de Santiago es rica en
manifestaciones artísticas de todo tipo, y constante la presencia
de restos arqueológicos fruto de la relación e influencia
de los miles y miles de peregrinos. Hay algunos núcleos urbanos completamente hijos del Camino, sin el cual nunca hubieran existido. En cualquiera de las rutas del Camino encontramos verdaderas joyas del arte en nuestra península. Nombres como Roncesvalles, Pamplona, Puente la Reina, Oviedo, Nájera, Jaca, Logroño, Burgos, Santo Domingo de la Calzada, San Juan de Ortega, Carrión de los Condes, Mansilla de las Mulas, Ponferrada, León, Astorga, O Cebreiro, etc., etc. jalonan y dan esplendor a cualquiera de las etapas que el peregrino emprende y le hablan a golpe de piedra vieja que el hombre hubo un tiempo que quiso el arte, la solidaridad, el calor humano y la paz, reconfortando su espíritu con la esperanza de un futuro posible semejante. Saldría
fuera de esta introducción entretenernos en describir tantísimas
bellas muestras surgidas de la mano y el pensamiento del hombre aunque
sí como ejemplo queremos hablar, muy escuetamente, de la ciudad
para nosotros más paradigmática de las muchas del Camino,
y que a la vez es su meta: Santiago de Compostela. La
Catedral de Santiago de Compostela es la muestra más sobresaliente
del arte románico español, el más perfecto ejemplo
de las llamadas iglesias de peregrinación de cuantas se alzaron
a lo largo del Camino de Santiago; Ampara el sepulcro del Apóstol
y centra la leyenda de su aparición. Iniciada
la construcción de la actual Catedral en el año 1075 bajo
el patronazgo del rey Alfonso VI y el obispo Diego Peláez, intervinieron
en ella los arquitectos Bernardo el Viejo y Roberto que tras diez años
de trabajos apenas pudieron hacer más que la cabecera. En 1093
es elegido un nuevo obispo, Diego Gelmírez, hombre de gran personalidad
y carácter dominante que da el impulso definitivo para la conclusión
de la obra contratando, en torno al año 1100, al maestro Esteban.
En esta segunda fase constructiva, hasta el año 1122, se alzan
la casi totalidad de las naves y el transepto del conjunto catedralicio,
faltando únicamente la fachada de los pies y las torres. Las
obras fueron terminadas en el año 1122 o el 1124. La tercera
y última etapa constructiva comienza en 1168 cuando se hace cargo
de las obras el maestro Mateo, constructor del prodigioso Pórtico
de la Gloria y de la cripta que le sirve de soporte. Al llegar a la Catedral de Santiago, los peregrinos cumplen un ritual amplio que comienza en el Pórtico de la Gloria (posar la mano, los croques), pasa por detrás del altar mayor para dar el abrazo al Apóstol y finaliza en la cripta visitando la tumba de Santiago. Figura 5.- El Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela. Artísticamente esculpido entre el estilo románico y la sensibilidad del gótico el nombre de Pórtico de la Gloria lo recibe de la escena que aparece representada en el centro, donde las esculturas interpretan la Gloria del Señor, rodeado de ángeles, mostrando los símbolos de la Pasión. Grabada en el propio monumento fecha y autor: 1188, Maestro Mateo. Figura 6.- Dentro del Pórtico sobresale el parteluz con la figura del Apóstol sobre el "árbol de Jesé" que le sirve de pedestal y el pilar de los Profetas en el que se encuentran Jeremías, Daniel, Isaías y Moisés.
Se
me ocurrió como dije antes, tras el episodio de la agotada peregrina
belga subiendo hacia el Alto del Perdón en Navarra y como reflexión
general, estudiar un dispositivo para facilitar el traslado de mochilas
pesadas y así conseguir una peregrinación más confortable
en lo posible, especialmente para aquellas personas que como la belga
y yo mismo ya no tenemos una capacidades físicas juveniles y
al contrario comenzamos, fruto de nuestros años, a padecer goteras
corporales varias en forma de molestias articulares, lumbalgias, dorsalgias,
etc. que pueden impedir de algún modo la actividad física
de cierto grado. Descripción física del porteador El
porteador que hemos diseñado básicamente es un arnés
de aluminio alargado en sentido longitudinal y muy estrecho en el transverso
(ver figura 7: esquema para patente) que en la parte baja conecta con
el suelo a través de dos ruedas. Dos piezas gemelas rectas de
metal se elevan paralelamente en sentido longitudinal hasta una altura
de unos 100 mm. del suelo donde encajan telescópicamente con
sendas piezas machos. El arnés termina arriba acoplado a los
hombros del portante mediante dos prolongaciones en ángulo recto
de los machos telescópicos. Perpendicularmente al eje principal
longitudinal formado por las piezas de aluminio telescópicas,
tres o cuatro varillas del mismo metal atraviesan y unen a distancias
equivalentes formando un conjunto sólido y ligero. El
dispositivo adopta una amortiguación para el conjunto, ensamblando
ruedas con el chasis de aluminio mediante el sistema tipo barra de torsión
propio de los vehículos todo terreno (carros de combate, transportes
oruga, etc), objeto de nuestra patente. Así, las ruedas adquieren
un movimiento individualizado lo que hace que el paso por sendas o caminos
de firme irregular sea menos complicado, dando al tiempo estabilidad
fiable a la carga. La ciclabilidad del Camino de Santiago es del 98% según las guías consultadas, lo que significa que nuestro aparato porteador es útil en la mayoría de los kilómetros por sendas, tierra o asfalto por los que transcurre la ruta. En el otro 2% deberá ser la mochila la que lleve el chasis. Para ello montamos la mochila sobre el chasis con su arnés visto de modo que pueda ser vestida sobre los hombros sin descomponer el todo, simplemente bajando las guías telescópicas para recoger el chasis, como indica la figura 10. Estas
serían las dos características más sobresalientes
de nuestro desarrollo: capacidad de paso por terrenos irregulares gracias
a las barras de torsión y posibilidad de ser convertido de porteador
a portado en un simple movimiento giratorio de 180 grados en caso de
encontrar en la etapa lugares especialmente angostos y de firme irregular
donde sólo los pies del caminante pueden manejarse. Estamos en curso de recibir una subvención por parte de la entidad médica ASISA ya que nuestro porteador permite a personas con discapacidades parciales (años, hernias, etc) la carga con comodidad de mochilas pesadas pudiendo realizar caminos de peregrinaje o recorridos por sendas de montaña que antes no les era dado como resultado de su minusvalía.
Figura 7.- Esquema básico del porteador que figura en la solicitud de patente presentada. Se resalta en más oscuro el dispositivo tipo barra de torsión que individualiza la amortiguación de las ruedas dando estabilidad a la carga. Figura 10.- En zonas de dificultad elevada, donde sólo es posible pasar sobre los pies, el porteador se pliega y es portado por la mochila. Esto ocurre en muy pocas ocasiones en el Camino de Santiago (98% de ciclabilidad). Es una de las grandes ventajas de nuestro porteador: convertibilidad. Figura 11.- Peregrino arrastrando mochila de 10 kgrs. con porteador. Soporta únicamente 1.5 kgrs., sobre los hombros. Por seguridad el porteador no va ligado al cuerpo y queda estabilizado con el soporte de manos. Barras de torsión en las ruedas dan equilibrio a la carga. La espalda separada del arnés respira sin sudorar.
CONCLUSIONES
Y RESULTADOS Una
vez que a lo largo de unos meses de estudio decidimos el primer diseño
teórico y reflexionamos sobre sus modificaciones, me hice fabricar
un prototipo todo lo ligero posible para poder probarlo en el Camino.
En
el Camino pisamos todo tipo de firmes, desde piedra o gravilla hasta
asfalto, y cruzamos por distintas orografías con subidas y bajadas
pronunciadas, así como zonas de prolongados llanos. Es
de destacar que a los peregrinos con los que contactamos a lo largo
de las jornadas hasta Santiago el porteador les chocaba a la primera
impresión, como toda novedad. Sin embargo, pensamos que dentro de un tiempo la gente puede llevar las mochilas así. Es igual al tema de las maletas de viaje. Cuando se planteó que las maletas llevaran ruedas todo el mundo se echaba las manos a la cabeza. El barco pintado. Las maletas siempre, de toda la vida, por pesadas que fueran se habían llevado del asa y era una boutade plantear que llevaran ruedas… Ahora se impone la lógica: llevan ruedas todas las maletas. Las
dos características más sobresalientes de nuestro desarrollo
son: El porteador es un chasis válido para cualquier tipo de mochila. Figura 12.- Prototipo diseñado para el Camino. Detalle de las ruedas, barras de torsión y sujeción de la mochila sobre el porteador. En caso de dificultad la mochila transportará el porteador (convertibilidad). Figura 13.- Nacho a la salida de O Cebreiro camino de Triacastela, cargando el porteador con dos mochilas. Estabilidad de los bultos en cualquier terreno gracias a las barras de torsión que conectan las ruedas con el chasis del porteador. Figura
15.- En la Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela. El Camino
concluido. Dr. Ilzarbe en primer plano con el porteador. A espaldas
la majestuosa fachada de la Catedral de Santiago de Compostela. EPILOGO Concluí
el Camino en Santiago y tras pasar tres días disfrutando merecidamente
de la exquisita ciudad, habiendo despedido dos días antes a mi
hijo que regresaba en tren a Altea por “serios e ineludibles compromisos
juveniles de verano”, me dispuse a acercarme en autobús
hasta Villafranca para recoger mi coche en O Cebreiro y salir también
de regreso a la costa de Alicante para reunirme con el resto de la familia. Romero solo Ser en la vida romero, La mano ociosa es
quien tiene Un día todos
sabemos Que no hagan callo
las cosas Sensibles a todo
viento
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1. Burgui
Ongay, José Miguel. En camino a Santiago con jóvenes:
dinámica y materiales. Madrid : CCS, 1993. . El
2. Crespo, Carlos J. Camino de Santiago en bicicleta. Santiago de Compostela : Xunta de Galicia, Dirección Xeral de Promoción do Camiño de Santiago, 1995. 3. Luis Vazquez de Parga, Jose Mª Lacarra y Juan Uría Riu Las peregrinaciones a Santiago de Compostela.. 1992. Tres tomos. 4. Elías Valiña. El Camino de Santiago, estudio Histórico-Jurídico, de (año 1971, 2ª edición 1990) 5. Linda Kay Davidson, David. M. Gitlitz The pilgrimage Road to Santiago, año 2000. 6. Román Hereter. El Camino de Santiago Monumental. Editorial Planeta, 1998. 7. Arturo Soria. El Camino de Santiago. Ministerio de Obras Públicas y Transportes Año 1991. 2 tomos. 8. Aeroguía del Camino de Santiago. Editorial Planeta 1998. 9. Herrera José Luis La Hechura del Camino de Santiago, (1986). 10. Torres Prieto Fray Juan Antonio Tu Solus Peregrinus. Viaje interior por el Camino de Santiago. 1996. 11. Codex Calixtinus. "Guía del Peregrino Medieval", traducción de Millán Bravo Lozano. Centro de Estudos del Camino de Santiago, 1989. 12. Guía Espiritual del Peregrino, de la Oficina de Peregrinación de Santiago de Compostela 13. De Navarra a Compostela. Guía lírica del Camino de Santiago. 14. Paulo Coelho El Peregrino de Compostela. Diario de un mago.. 1989. Editorial Planeta 15. Martinez, Teodoro. S.J. El Camino de Santiago. Fondo editorial de la Diputación foral de Vizcaya. 1965.
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